Historia, estilo y arquitectura

Se estima que la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en el casco antiguo de la bellísima Ciudad de Panamá, fue construida entre los años 1619 y 1626, por lo que, además de ser una verdadera joya arquitectónica de un inmenso valor histórico y cultural, esta catedral es el edificio mejor conservado de las ruinas de Panamá Viejo.

Su estilo es el tradicional colonial que trajeron los conquistadores europeos y en un principio su diseño fue pensado para que las dos capillas laterales dieran a la catedral una forma de cruz que podría verse desde el cielo, tal como ocurre con la gran mayoría de edificios del catolicismo durante la época.

Sobre la parte posterior de la gran catedral se ubica el campanario, un emocionante icono que puede verse desde lo lejos y que, según estiman especialistas en la materia, en su momento tuvo una doble función: la de toda iglesia y la de torre de vigilancia para las casas reales.

La fachada principal, que antiguamente solía dar a la Plaza Mayor, se ha ido con el aire de otras épocas y hoy solo quedan las paredes.

La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción se ubica sobre el lado oeste de la Plaza de la Independencia o Plaza de la Catedral, como también se la conoce.

Un dato no menor a tener en cuenta es que con esta histórica edificación, Panamá nuevamente se vuelve a ubicar en los primeros lugares de los listados en relación con el tamaño de las construcciones, ya que esta catedral es una de las iglesias más grandes de Centroamérica.

Como mencionamos con anterioridad, su construcción se dio aproximadamente entre los años 1688 y 1796, aunque luego tuvo un largo período de abandono. Asimismo, entre los años 2002 y 2003, el edificio fue reconstruido tras una importante serie de restauraciones.

En el frente, su cara de piedra desgastada está flanqueada por dos relucientes campanarios blancos. Los hoyuelos que puedes ver en la parte superior de las torres son conchas de ostras, creando un acabado de madreperla.

Inusualmente, las estatuas que decoran el frente son de madera, no de piedra. Y a algunas de estas estructuras no les ha ido muy bien durante siglos contra el clima de Panamá.

Patrimonio Histórico de la Humanidad

El antiguo Casco Viejo ha sido nombrado Patrimonio de la Humanidad por la historia que guarda y su gran belleza, es así que la Unesco estableció en el año 1997 que este distrito antiguo de la ciudad de Panamá debía recibir una atención especial y brindó recursos para sus restauraciones.

La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción representa la importancia de la fe y la creencia intangible típica de la colonialidad, es así que es entendida como una forma de expresar este pensamiento y de esta manera se transforma en una pieza arquitectónica de valor.

La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción ha sido nombrada con honores doblemente. Por un lado, la Ley número 68 del año 1914 la declara un monumento histórico, por otro lado, la Catedral pertenece junto al Casco Viejo en su totalidad al Conjunto Monumental Histórico del Casco Antiguo de la Ciudad de Panamá.

Este reconocimiento se debe a la ley número 91 que data del año 1973 y que reconoce al Casco Viejo como un valor monumental en su totalidad, de esta manera la Catedral es protegida de forma reforzada.

Tal protección establece criterios y normas específicas para sus remodelaciones o restauraciones, lo cual implica el establecimiento de planes estratégicos que posibiliten las intervenciones necesarias al tiempo que resguarden su identidad arquitectónica y conserven sus características simbólicas.

Es así como se torna necesario combinar los planes técnicos con la normativa vigente desde el marco legal.

Al proponernos hablar de identidad nacional es imprescindible presentar a esta emblemática Catedral de Nuestra Señora de la Asunción que representa un ícono del arte arquitectónico por sí misma y también en el conjunto del Casco Viejo.

La sociedad de Panamá reconoce esta edificación por su alto valor simbólico y es escenario de las presentaciones y eventos más relevantes para la ciudad, es así como la Catedral ha formado parte de la historia de Panamá y continúa siendo de valor al formar parte de su presente.

De esta manera es que se torna importante respetar su esencia arquitectónica y conservar esta pieza histórica patrimonial mediante gestiones administrativas que se coordinen con trabajos arquitectónicos excepcionales que respondan a los intereses sociales que considera el pueblo panameño respecto a esta edificación que es un emblema nacional.