En los tiempos que corren, el daño al medioambiente, la contaminación y los efectos del calentamiento global y la sobreexplotación del planeta como consecuencia del progreso de las sociedades posmodernas es más claro y evidente que nunca.

Por eso, ser conscientes de esta problemática y asumir nuestra responsabilidad para comprometernos con las generaciones futuras es más importante que nunca.

En este sentido, sectores como la arquitectura, el diseño y la construcción han comenzado a trabajar en múltiples formas de trabajar y seguir creciendo sin dañar el medioambiente ni desperdiciar o agotar recursos finitos.

La arquitectura bioclimática es una de las más interesantes en este ámbito y hoy te contamos por qué deberías considerarla.

Qué es la arquitectura bioclimática

En esencia, la arquitectura bioclimática se basa en el diseño y la construcción de edificios en los que se aprovechan al máximo los recursos naturales y se tiene en cuenta cada factor climático y ambiental del entorno en todo momento.

Técnicamente, la arquitectura bioclimática podría definirse como aquella sabiamente diseñada para lograr la máxima comodidad en el interior de la edificación a partir del mínimo gasto energético.

En función de esto, la arquitectura bioclimática busca aprovechar las condiciones climáticas de su entorno y transformar elementos climáticos externos en confort interno con diseños inteligentes.

Asimismo, en casos en los que la época del año genere la necesidad de un posible aporte energético, también se puede recurrir a fuentes de energía extra que siempre son renovables y amigables con el medioambiente.

A esta forma verde e inteligente de minimalismo se llega a través del conocimiento y la óptima utilización de elementos reguladores del clima y de las energías renovables.

A grandes rasgos, durante el diseño de la edificación se deben tener en cuenta todos los elementos que la conformarán de forma inteligente, entre las que están las estructuras, forma y orientación, los cerramientos, las instalaciones, ventilación, ubicación, revestimientos, efectos climáticos del suelo, efectos de invernadero, el confort térmico, la evaporación, la vegetación y muchísimos otros factores, en tanto lograr ahorros de energía en una determinada zona pero tener pérdidas en otra no tiene sentido en la arquitectura bioclimática. Por esta razón, en este tipo de construcción, el diseño es extremadamente importante.

Ventajas y desventajas de la arquitectura bioclimática

Como hemos referido, la arquitectura bioclimática exige un gasto o consumo energético muy bajo, en tanto, gracias al diseño adecuado y detallado, la construcción de la vivienda ha de adecuarse al clima y su entorno para aprovechar la energía del sol, del viento, el suelo, el agua, etc.

Además, para ser sostenible, en el proceso de construcción se emplean materiales renovables, reciclados y amigables con el medioambiente que sean económicamente alcanzables.

Estas características, propias y definitorias de la arquitectura bioclimática, hacen que el impacto visual y paisajístico también sean mínimos, pues no es una arquitectura que abuse de la naturaleza, sino una arquitectura inteligente y respetuosa que acompaña a la naturaleza, que crece y se desarrolla con ella.

Finalmente, cabe destacar que la arquitectura bioclimática tiene una sostenibilidad activa, pues aprovecha las energías renovables mediante sistemas que generan energía eólica, geotermal, solar, fotovoltaica, etc.

Como desventajas, debemos mencionar que los costos de estas producciones suelen ser elevados, aunque no se trata más que de una inversión no solo para nuestras familias y generaciones futuras, sino para toda la humanidad.

De forma similar, dar con los materiales necesarios para estas construcciones ofrece varias dificultades, así como también lo es encontrar arquitectos y personal de obra empapado en la arquitectura bioclimática, su diseño y construcción, pues este es el futuro de la arquitectura.

Bien, como hemos visto, la arquitectura bioclimática posee ventajas inmensas no solo para quien piensa emprender un nuevo proyecto arquitectónico o edilicio, sino para todas las personas del planeta e incluso las generaciones futuras.

Esta es la arquitectura del mañana, la más inteligente, seria y comprometida con el único planeta en el que la humanidad puede existir.