Cuando hablamos de arquitectura panameña, edificios icónicos y construcciones emblemáticas de Panamá, difícilmente pasamos por alto a «El tornillo», un verdadero símbolo de la Ciudad de Panamá, ¿no es así?

Es que el F&F Tower no solo es uno de los rascacielos más fascinantes y vanguardistas de toda Panamá, sino de Centroamérica y la región, ubicándose entre los primeros puestos de las listas de mejores y más importantes rascacielos de las américas. ¡Vamos a conocerlo!

«El tornillo», un rascacielos fascinante

Hasta apenas algunos años atrás, este rascacielo también fue conocido como Revolution Tower, pero popular y coloquialmente, hoy se le suele llamar «El tornillo». Se trata de un lujoso edificio con una espectacular construcción cuyo valor estético resulta tan interesante y llamativo como original, despertando cierto cariño en la gente.

En esencia, se trata de un rascacielos empleado con fines empresariales, en su interior cuenta con un gran número de oficinas y otras estaciones de trabajo, ubicándose en la zona financiera por excelencia de Panamá. La singularidad e innovación hacen de esta acrobática torre, de 233 metros de altura y un total de 53 pisos, una de las más interesantes construcciones para conocer en Panamá y todo Centroamérica.

Según sus creadores, originalmente, el concepto que concibió a la F&F Tower no era más que una proyección teórica basada en la geometría rotativa y prismática. En principio, el diseño se llevó a cabo gracias al trabajo conjunto entre Pinzón Lozano & Asociados Arquitectos y el Ingeniero Civil Luis García Dutari, luego fue observado por el cliente, que optó por el diseño para su propia torre de oficinas.

Con el cometido de crear una marca comercial y poder llevar el proyecto a cabo, el cliente y el equipo de diseño trabajó con el concepto original para crear un diseño único y factible. El rascacielos consta de una estructura de concreto sólido, lo que hace posible que cada piso gire nueve grados desde el piso inferior y así contener cuatro pequeños balcones en cada uno de los piso de la oficina. El presupuesto fue de $ 50 millones de dólares.

Ubicado en un sitio relativamente pequeño (unos 2000 metros cuadrados) y sobre una prominente avenida comercial en el famoso distrito bancario de la ciudad, los diseñadores tuvieron que abordar múltiples desafíos en su desarrollo para lograr convertir a este exitoso proyecto en un ícono de la ciudad.

Actualmente, el F&F Tower es uno de los rascacielos más emblemáticos del país y uno de los más interesantes y sorprendentes de la región.