La República de Panamá es una nación de inmensa y diversa riqueza cultural e histórica. Siendo el istmo que conecta América Central con América del Sur y una región habitada por la humanidad desde hace más de diez mil años, esta tierra caribeña es una invaluable joya del arte y la historia universal.

De esto modo, Panamá tiene en su haber un amplísimo catálogo edilicio constituido por verdaderas obras de arte arquitectónico que van desde las construcciones de las múltiples culturas precolombinas de los pueblos originarios o las catedrales, las capillas y los cascos antiguos erguidos por los europeos durante la conquista, hasta los flamantes y espectaculares rascacielos de la hipermodernidad.

Sin más preámbulos, hoy queremos invitarte a conocer algunos de los más fascinantes edificios históricos en Panamá. Prepárate, te dejarán sin aliento…

Panamá Viejo

Panamá Viejo, muchas veces también referido como Panamá la Vieja, es un sitio arqueológico muy interesante. Allí fue fundada la ciudad de Panamá en 1519 y es considerada por la academia como el primer asentamiento europeo en la costa pacífica de América, no obstante, la ciudad se ha trasladado aproximadamente unos 10 km al suroeste (lo que hoy conforma el casco antiguo de la ciudad de Panamá) ya que en 1670 fue brutalmente saqueada y derruida por el histórico pirata y, paradójicamente, señor inglés Sir Henry Morgan.

La ciudad fue fundada por Pedrarias Dávila después de la matanza de la comunidad aborigen que allí habitaba previo al colonialismo, razón por la que allí se han encontrado muchos restos humanos de miembros de los pueblos originarios de América y piezas de gran valor antropológico y arqueológico. En Panamá la Vieja, hoy quedan los vestigios de un violento y cobarde pasado que jamás debe olvidarse, materializado en edificios históricos como la Torre de la Catedral, el Puente del Rey, las Ruinas del Convento de la Concepción o la Plaza Mayor, conjunto oficialmente declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el 2003.

Casco Antiguo de Panamá

También conocido como Casco Viejo, es la antigua ciudad que fue erguida en 1673, luego de que los piratas de Henry Morgan destruyeran lo que hoy es Panamá la Vieja, como hemos referido. El casco, clásico modelo de ciudad indiana, fue declarado Patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1997, es una pequeña pero pintoresca península que se ubica sobre la región de San Felipe y hospeda una serie de casas coloniales, palacios, iglesias y conventos que hacen que en cada rincón se pueda respirar historia.

Algunas de los mejores edificios del Casco Antiguo de Panamá son la Iglesia de San Francisco de Asís, la Iglesia de San José, la Iglesia de San Felipe de Neri, la Iglesia de la Merced, los conventos de Panamá y los Jesuitas o las casas Góngora (donde está el Museo de Panamá), Boyacá y la Legión.

Asimismo, el Palacio Bolívar, el Palacio de Justicia y el Teatro Nacional de Panamá, así como la Plaza Mayor, la Plaza Bolívar y la Plaza Herrera (entre otras), también ubicados en el Casco Antiguo de Panamá, son históricas construcciones panameñas con un valor arquitectónico y artístico exótico y excepcional que no pueden dejar de visitarse.

Portobelo

La ciudad de Portobelo, y más aún su puerto natural, es otro de los puntos más destacados a nivel arquitectónico e histórico. Aquí, en 1596, el inglés Francis Drake fue derrotado por los cañones españoles.

Sus antiguos fuertes y fortificaciones aún se sostienen y quien visite este lugar podrá disfrutar de una rica pero sangrienta historia de piratas, batallas y conquistas. La estrella es el Parque Nacional Portobelo, otro de los históricos lugares de Panamá declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, esta vez, en 1980.

Estas son solo algunas de las más significativas opciones si queremos disfrutar de los edificios históricos de Panamá, pero en esta mágica tierra centroamericana hay muchas más alternativas que no te puedes perder.